Proyectadas o en monitor, se suceden en loop imágenes de una vela recorriendo los tatuajes de un cuerpo, cuyo rostro nunca vemos. Una voz le habla al cuerpo de las imágenes, le pide que aguante, que aguante el calor de la llama cada vez más cerca de la piel, recorriendo los brazos, los hombros, la panza, acercándose más y más, hasta que escuchamos y vemos los vellos de una pierna achicharrandose. La voz comienza un rezo en jopará, la lengua de la frontera entre Argentina y Paraguay, combinando castellano y guaraní. En el espacio de la instalación, una vela con el mismo tamaño y forma que la de las imágenes, ilumina el espacio en una vasija hecha del mismo barro que habitan los personajes que vemos o escuchamos. Barro, fuego y grasa. Los materiales crean un puente entre el cuerpo de las imágenes y el cuerpo del público, transformando el espacio de la obra en la frontera entre ambos mundos, proponiéndose como una experiencia ritual de cruce.
Créditos
Dirección – Ile Dell’Unti
Textos y voz de: Fede Torres
Dirección de Post de Sonido: Hernán Biasotti
Vasijas de barro: Marcelo Rotundo

